jueves, 1 de marzo de 2012

Hambre.

Ok. Esto me dio pena. Realmente, pena y asco.

Hoy, fui a buscar a un amigo que venia de vuelta de Calama, una ciudad bien al norte de mi pais, ya que esta trabajando por allá. Todo bien, unos cuantos problemas personales, pero llegue a la capital, donde después de unas 20 horas llego el pobre idiota este. Y sobre todo, llego con plata. Su trabajo en las minas del norte, donde diseña gráficos y demases, le hacen ganar una cantidad de dinero mensual superior al de mis padres juntos. Para el solo. Bueno, con todo esto, un amigo y harta plata, fuimos a comprar cosas que necesitaba, ropa, zapatos, maletas, etc, una tarde bien productiva. Comimos harto y la pasamos bien. El tema llego cuando estábamos comiendo una comida típica chilena sentados en una banca, conversando.
Ambos ya estábamos satisfechos e íbamos a botar la comida, cuando llega un niño de unos 10 años increíblemente sucio y nos pregunta si nos comeremos lo que nos queda. Ambos le dimos lo que teníamos, le compramos una bebida y le dimos un poco de dinero, el chico quedo encantado, y se fue dándonos las gracias, a comprar a un local. Con mi amigo casi nos ponemos a llorar.

Esto es lo que paso hoy, hace apenas unas horas, y me afecto demasiado. Uno normalmente no piensa que estas cosas pasan en una realidad que uno vive siempre, menos aun si pasas una tarde comprando sin preocuparte del dinero. No estaba preparado. Lo peor, es que yo soy alguien pobre. En una población pobre, con altas tasas de delincuencia y drogas. Con suerte tenemos en mi casa para estar bien, pero no pasamos hambre, no ahora. Se me olvido que si hay gente, que si pasa hambre. El chico mas de 11 años no tenia, y estaba demasiado delgado.  Me sorprendí, esa es la verdad, me sorprendí de mi mismo. Quede en Shock, hace tiempo que no me pasaba. Puede que estuviese demasiado metido en la política a grandes rasgos, que no me acordaba de que la gente en esas circunstancias ni se preocupa de algo tan absurdo como eso, sea quien sea el dirigente, ellos pasaran hambre igual.

Me siento mal de haber sido tan egoísta, de haberme olvidado de mi propia gente. No es que este en una gran situación para apoyarlos, pero uno de los grandes motivos por los que empezare a estudiar Derecho, es para poder ayudar a la gente que pueda. Gente como ese niño, gente que es usada, que le pasan mil y un desgracias. Mi futuro es para cambiar un poco ello. Espero no volver a olvidar que durante mis años de niño seguramente tenia tanta hambre como aquel niño, con quien apenas hable, y sobre quien espero que no termine mal. Es lo que espero sinceramente.

2 comentarios:

  1. Joder, a veces se me olvida a mi también lo dura que es la vida, menos mal que existe gente como tu que intenta cambiar las cosas

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    1. A mi me pillo de sorpresa, pero me alegro. es bueno darse cuenta de esas cosas e intentar hacer algo como tu bien dices.

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